15 de marzo de 2014

Cascadas de Santa Cruz del valle Urbión




Población: Santa Cruz del Valle Urbión
Distancia: 8km
Desnivel: 636
Tiempo: 4h30’


Lo primero que he de decir, es que yo me apunté a ésta ruta, porque en teoría iba a ser fácil… Ruta de niños, pensé… Nada más lejos de la realidad.

Para llegar al punto de partida, se pasa el pueblo y siguiendo recto un par de kilómetros,  por una pista, llegamos al refugio de Zarcia, donde dejamos el coche. También se puede dejar unos metros más adelante, en el área recreativa.

Allí nos ponemos las botas (quienes las llevamos), que son muy recomendables, ya veréis por qué…  A María le dejé mis polainas, por si podía ayudar en algo… ¡Pero para Héctor no hubo salvación!

Una vez listos, empezamos a andar. En el área recreativa, cruzamos un puente hacia la derecha. Ahí aún podemos seguir indicaciones, más adelante quedarán un poco difusas… 


Después tenemos un cruce: ambos caminos nos llevarán a donde queremos ir. Nosotros escogemos e de la izquierda, porque pone que es el de las cascadas. Éste nos lleva subiendo por el río, que además nos pareció mejor idea que bajarlo... ¡Aún no estoy segura de que tuviéramos razón!

Total, que en nada empezamos a subir... subir... subir... 

¿ésto lo ha hecho un crío? Sí, tio, el gps dice que es por aquí, y sí, a ésta ruta ha venido un nene... Mitad desconfiados mitad alucinados, seguimos subiendo, admirando las vistas del monte San Millán nevado.


Entramos en un bosque, del que agradecemos la bajada (la sombra también, aunque estaba aún muy pelado). Pasamos por el collado de las cabras (opino que se ha bautizado así porque sólo cabras locas podemos llegar a él ;-) ).


De repente el bosque se rompe, y tenemos que cruzar el Cortafuegos.


Sin llegar casi a entrar de nuevo en bosque, vemos que hay que bajar. Ahí empieza el agua.
 
No es que haya que subir pisando río, literalmente, pero hay que cruzar tantas veces que casi seria más fácil. Después de las fotos de rigor, y pensando ingenuamente que eso sería lo bonito, subimos un poco el cauce del río. 


Hay un cartel que indica que en esa direcion están el salto chico (12m), salto medio (28m) y doble salto(34m).
 
Girando un recodo, vemos, palabras textuales de Héctor "la razón de ésta ruta", el salto chico. Alucinados de lo bonito, gastamos un poco de batería de las cámaras.

 
 
¡Y continuamos para bingo! Siguiendo el cauce, con algún resbalón y remojón de culete incluídos (porque si no, hubiera perdido encanto) nos encontramos restos de un tractor. Misterio el cómo llegó allí, pero ya casi se mimetiza con el entorno.


Aquí un consejo: nosotros íbamos dos con calzado 'decente' y otros dos con deportivas. Uno de bota acompañaba siempre a uno de deportivas, para ayudar a cruzar, o, al menos, vigilar que nadie caiga.

Llegamos al salto medio. Hora de comer. Ahí es donde yo hago un poco el mono, intetando subir a un saliente, para conseguir mejor foto (y decirle a hector si merecía o no la pena). Después de pincharme manos y brazos con las zarzas, arañarme con alguna roca, y resbalarme con alguna que caía, llegué arriba, donde literalmente me metí en un árbol. No, no merece la pena, tener que quitarte ramas del pelo y de la ropa durante tres días. Hay un saliente en mitad desde el que consigues lo mismo, sin jugarte a vida ¿O es que alguno encuentra la diferencia?

 
Bien, hecha la tontería y recuperadas las fuerzas, subimos la empinada pendiente en busca del camino que nos guíe hasta la cascada del doble salto. Con todo el suelo de hojas, el camino era resbaladizo y poco claro, pero de algún modo lo encontramos.


Hay que cruzar justo bajo la cascada. Aquí la foto abbey road.

 
Un cartel indica que debemos volver a subir. En algún momento perdemos el (inexistente) camino, y giramos hacia lo que parecía el bueno. Pero yo miro el gps y dice que vamos paralelos al camino, y no sobre él... así que monte traviesa, sin camino ni nada, subimos en busca de algo que parezca sendero.
 
Resbalones, tropiezos y desesperanza, ante la visión de más subida sin camino, nos acompañan unos minutos. No sé bien cómo, gracias a ayuda divina o algo así, aparece el camino, que nos lleva a la majada Gárrula. Alli comian unos chicos, que nos comentan que les ha pasado lo mismo que a nosotros, y que eramos el tercer grupo con el mismo problema. Va a resultar que no somos (tan) torpes, al fin y al cabo...

A partir de ahí, todo es mejor. Entramos en bosque de nuevo, que nos da sombra y consuelo, y nos baja.


Aún nos queda una bajada empinada, en la que habrá que buscar agarres, y que nos lleva al cauce del río.


Para variar, ésta vez cruzamos ayudados de dos puentes de madera.


Con el Rio a nuestra derecha terminamos de bajar, y acabamos de nuevo el en área recreativa.



Sólo me queda agradecer a Maria y a Hector su paciencia. Yo esperaba algo fácil y rápido, que pudiera hacerse como un paseo, y eso les 'vendí'. No fue así ni mucho menos, y ellos tuvieron santa paciencia, se lo tomaron con mucho humor, y me culparon menos que yo misma.

¡Gracias chicos!





19 de febrero de 2014

El Salto de Sallent de Gállego



Población: Sallent de Gállego
Distancia: 3.5km
Desnivel: 107m
Tiempo:  1h15’

De vacaciones en Sandiniés, decidimos visitar el que se considera uno de los pueblos más bonitos de España, siempre entra en el top 10. La verdad que es un pueblo de cuento, pero más por el entorno que por el pueblo en sí.

Aprovechando que estamos allí, intentamos una ruta (algo fácil, sin desnivel, que hay nieve, y no tenemos nada de equipo), y nos llegamos al Salto.

El camino sale del polideportivo del pueblo, siguiendo el río.


En un momento dado nos desvía. Está muy bien indicado.


No hay más complicación que la propia del terreno… ¡pero el terreno se las trae!

- Nieve/hielo

- Un riachuelo

- Más nieve


El último tramo, de bajada, por camino estrecho, con una caída importante a la izquierda, y hielo, se hizo un tanto peliagudo. A la vuelta venían unos (locos) con raquetas.  Yo creo que siendo hielo, las raquetas son casi peor que ir “a pelo”. En éste tramo no hay foto porque no solté los árboles en ningún momento (no iba a caer sola….).

Por fin llegamos al mirador del salto.


Pero, no vamos a conformarnos con esto, y a pesar del hielo, con mucho cuidadito, nos llegamos hasta el mismo pie del salto, donde nos espera un arco iris… Pero no vimos al leprechaun ni su olla de oro… ¡Qué decepción! Nos tendrá que valer con las vistas.


Después nos queda volver por el mismo camino. Luego a comer rápido, y aprovechar el día del esquiador para subir a Panticosa, ¡que nos pilla al ladito!


11 de febrero de 2014

¡UNIFORMES!

Ante todo, ésta entrada no es para hablar de rutas...

Entre trabajos, estudios y demás, mis supernenas están un poco liadas, y no hemos podido ir de ruta juntas... Pero aún así quedamos para desayunar (que es parte importantísima del día), y ponernos al día. Claro, ésto no lo contamos en el blog porque aquí somos senderistas, no tragaldabas...

El caso es que después de un tiempo sin vernos, Vero nos ha reunido de nuevo, porque quería darnos un sorpresón. A pesar de todos los exámenes que ha tenido últimamente, no nos olvida, y nos ha traído... No puedo decir que nos ha traído "un regalo" porque en realidad es EL REGALO.

Aquí dejo la prueba:



¡¡Las supernenas ya tienen uniforme!! ¡Que tiemble el monte, que en nada ya nos lo comemos!

Muchas gracias, Vero... ¡¡¡WE ❤ YOU!!!

3 de enero de 2014

Pasarelas del Vero



Población: Alquézar  
Distancia: 4km          
Desnivel: 200m
Tiempo: 1h20’

Utilizando Huesca (capital) como campo base para hacer turismo y empezar bien el año, nos dirigimos a pasar el día a Alquézar, un pueblito precioso de la sierra de Guara. 



Ya que estamos allí, y aprovechando que no llueve, nos decidimos por una ruta facilita y MUY bonita. Obviamente, y como todas, tendrá más encanto en otra época del año, cuando todo esté vede, y se agradezca tener tanta agua cerca para mojar los pies, pero aún así, merece la pena.
 
La ruta sale de detrás de la Iglesia, en frente del ayuntamiento… si no conocéis el pueblo, vais a la oficina de turismo (que en nuestro caso estaba cerrada por una visita guiada y tuvimos que ir a una casa museo, donde también atienden), para que os expliquen dónde está... porque sinceramente ahora no sería capaz de hacerlo si no estoy allí.

Se empieza a andar bajando, por unas pasarelas que hay, todo muy bien preparado, para ir con niños y todo, aunque puede que se cansen en la subida. La bajada es empinada, y la madera está húmeda, pero para eso han colocado una especie de rejilla por encima, y así no te resbalas… ¡Qué listillos!




Una vez se termina de bajar, cruzando el río en alguna ocasión, se llega a una explanada, donde un cartel indica que se puede volver a Alquézar por la izquierda, pero nosotros debemos seguir por la derecha para ver realmente el cañón del río Vero, que es a lo que hemos venido.
 
El camino sube por una pasarela que nos lleva a media altura de la pared de roca. A nuestros pies el río. Impresiona un poco, pero en cuanto das dos pasos ya no hay problema.

 
En los dos sitios donde te “deja” la pasarela, puedes bajar a tocar agua fresca. Sólo recomendamos el baño en el primero (no vi nada que lo prohibiera, y al menos ahí no hay casi corriente).



Pero el segundo deja buenas vistas de la cascada, y supongo que si vas a la hora correcta el día correcto, será un buen sitio para almorzar.

Por allí hay otro par de sitios donde Dora y compañía pasamos a explorar. Pasaba por allí una parejita: el chico nos miró con carita de pena y miró a su novia, que le dijo “yo no bajo ahí”… Pobrecito… y yo azuzando a todo el mundo pa' hacer locuras... Las comparaciones son odiosas. Eso sí, su equipo era de marca, eh, ¡Que no falte de na!


 En fin, que seguimos andando, pasamos por un pequeño túnel (resbala un poco… supongo que porque es enero y habrá llovido hace poco).


 Y pasamos a la última pasarela, la más ancha de todas (ironía…)

 

Llegamos al fin al último tramo en el que tenemos contacto con el río... desde aquí sólo queda subir todo lo bajado, y entrar al pueblo, en manga corta, porque hace un calor que no es normal…


 ¡Buena ruta a todos!

P.D.- Comimos en un restaurante de allí, tardaron 20 minutos sólo en venir a tomarnos nota (ni cuento lo que tardaron en traer la comida), y de muy mala manera. Por lo demás, en la oficina de turismo, la panadería, etc, todos fueron muy amables.

Monasterio de Iratxe - Montejurra

Población: Ayegui Distancia: 11km Desnivel: 570m Tiempo: 3h45' Track:  https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/monasterio-de-iratxe-mont...