Mostrando entradas con la etiqueta Huesca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Huesca. Mostrar todas las entradas

21 de agosto de 2020

Cascada de Oros Bajo

Población: Orós Bajo
Distancia: 1,2km
Desnivel: 40m
Tiempo: 30' (ida y vuelta).

Ya que ayer fue una ruta extremadamente dura (y maravillosa, pero dura), hoy, tras una noche durmiendo en un hotel fantasma (esto de la pandemia está haciendo mucho daño, y había muy poca gente y la mayoría de servicios cerrados... Pero es que además tenía hasta capilla), me toca una ruta, que se llama ruta por llamarla algo, porque es un paseito. Y un extra de leer y estar tumbada y tranquila.
 
Vamos hasta la localidad de Oros Bajo, que tiene un parking más grande que el propio pueblo, casi. Desde ahí sale un camino que sin pérdida nos va a llevar a la cascada.

Por el camino, el mayor desnivel que salvamos es para subir a la parte de arriba de una pequeña presa, y de ahí seguir con el río a nuestra derecha.

 
En cosa de 10-15 minutos, ya vamos a ver la cascada a la que vamos.
 

 Llego hasta la cascada, y me dio un baño (muy valientemente, he de añadir, porque no da una pizca de sol, y el agua está helada).


Esta cascada es la parte final del barranco Os Lucas, y es entretenido verles bajar. Uno de los guías que pasó, tras hacerles bajar con la cuerda, les hizo volver a subir por el otro lado de la cascada, para que saltaran.

 
Esto trajo bastante controversia con los niños que había allí, que quisieron hacer lo mismo. Pobres padres...

Cuando ya había demasiada gente para mi gusto, porque se llenó muchísimo, recogí las cosas y me fui. No llegó a tocarme ni un rayo de sol, en ese hueco..

De nuevo en Orós Bajo, paso a ver la iglesia de Santa Eulalia, que es Bien de Interés Cultural, y está dentro de la ruta de las Iglesias del Serrablo
 
 
Y tristemente, visto esto, parada en Jaca a comer, y carretera de vuelta a la triste realidad. Se acabaron las vacaciones. Pero he tachado muchos pendientes que tenía en mi lista. Vuelvo revetada, tanto de andar como de remar, como de conducir, pero tan tan TAN feliz.
 
 

20 de agosto de 2020

Congost de Montrebei

Población: Puente de Montaña
Distancia: 11km (+9km extra)
Desnivel: 476m
Tiempo: 4h (+2h extra)
 
Bueno... Ayer fue todo muy guay hasta que llegó la noche. En la pensión donde me quedaba, justo cerraban la cocina ese día, y en la otra que hay en el pueblo, esa noche solo sirvieron a alojados. Así que me tomé una cerveza y cené un trozo de bizcoho, porque estaba muy cansada para volver a coger el coche.
 
Mientras tomaba eso en la barra del bar, hablando con la camarera, me explicó exactamente dónde tenía que ir a aparcar hoy (porque, ojo, para el parking público de la Masieta hay que pagar, y reservar con bastante antelación...).
 
El caso es que yo tengo contratado con https://www.kmr.es/ y tuve la suerte de que podía aparcar en el parking de ellos. 
 
Allí me atendió una chica muy maja, que me dio el mapa, y me explicó cómo llegar hasta el refugio de Montfalcó. Desde este parking se añade un tramo más, pero no se hace duro porque aún es temprano y no hace TANTO calor (Spoiler: luego sí, y mucho...).

 
Empezamos caminando, hay opciones para ir más abajo o más arriba, según lo crecido que esté el embalse, pero es indiferente, porque al final vamos a buscar el Congost.
 
Se cruza un puente colgante
 

 Ya veis qué tono tiene el agua, el paisaje que vamos a disfrutar es una verdadera pasada.

 
Poco después de cruzar ese puente, vamos a acercarnos ya al propio congost. Estamos siguiendo el GR-1.
 
El camino recortado tiene en algunas zonas túneles, y bancos para sentarse a comer, beber, o mirar abajo con algo menos de vértigo. Por el agua, se sucede una romería de kayaks. Incluso alguno con perrito.
 

Seguimos caminando, entre la sombra y la hora, de momento voy bien. Es la vez que más agua he llevado a una ruta (una botella de 1.5l, además de mi botella de 0.5l, y la coca cola), y no va a ser suficiente.

Una vez salimos de la zona más cerrada, empezamos a ver el punto más icónico de la ruta: Las pasarelas de montfalcó. Se me remueven las tripas solo de recordarlo:


Todo el tiempo va a ser subir y bajar. La bajada se lleva bien, si no te genera nervios ver la escalera por la que toca bajar... La subida, a pleno sol, y ya a medio día, empezó a doler.


Al llegar arriba, donde tomé un segundo para respirar, me picó una abeja (y juro que no hice nada para merecerlo). Me hizo un daño tremendo, pero os diré que tengo la solución para posibles picaduras posteriores: En cuanto den el picotazo, buscad algo que os de un susto de muerte. Porque en cuanto me asomé a las pasarelas, esas escaleras colgadas, se me pasó todo: ni dolor, ni calor, ni sed... Solo unas pocas ganas de llorar, de puro nervio.

 
¿Un consuelo? Que no era la única sufriendo aquí. Todos los que bajábamos estábamos parecido, que si risas nerviosas, que si ay qué miedo, que si cómo impresiona... Y lo peor: son de doble sentido. Cruzarse con gente era muy estresante.
 
Mucha gente llega hasta aquí, bajan o no según su preferencia, y se da media vuelta. Yo sigo.
 
El sol pega fortísimo, y no hay prácticamente nada de sombra. Un poco más adelante, veo que me acerco a otra pasarela colgada: Mi reacción fue poner cara de pena, y decir ¿Pero no había terminado ya? (porque, ojo, yo estaba muy orgullosa de no haberme desmayado en las otras). Había allí una pareja que muy amablemente me dijeron "tranquila, que estas impresionan menos, son más cortas, y ya sí son las últimas, prometido".
 
 
Lo de que impresionan menos, es muy subjetivo... Pero al menos me crucé con menos gente.
 
Lo bueno además, es que ahora pasamos ya a la sombra. Que sigue haciendo un calor mortal, pero sombra siempre es sombra, aunque sea a medias...
 

Vais a sufrir mogollón, porque parece que no se llega nunca, este tramo se hace duro, entre la hora, el calor, la sed,... Pero merece la pena.

Os cuento que, cuando llegué al albergue, casi lloro de emoción.
 

 Yo llevaba un bocadillo, pero, sinceramente, tenía el estómago cerrado. Por suerte, había en el restaurante una tortilla con muy buena pinta, y puestos a forzarme, preferí lanzarme a algo más suave que mi bocadillo, así que: Pincho y coca cola. Como me sentó bien, pedí otra ronda, y una botella de agua grande, de nuevo, porque prácticamente había agotado las existencias de lo que llevaba antes (ojo, 2 litros ya terminados...).

Os habréis fijado en que al principio, tanto en distancia como en tiempo, he puesto un "extra". Esto se debe a que lo que contraté con kayaking montrebei incluía ida andando... ¡y vuelta en kayak!

Bueno, esto lleva su horario, así que al llegar al albergue (antes de comer), ya hablé con ellos y me dijeron que salía a las 15:00. A pesar de haber comido y haberme bebido mis 2 litros de agua, estar al sol me mareaba, así que me escondí dentro hasta que dio la hora.

Los chicos te atienden arriba, y ya equipada con chaleco, y bote estanco, te montan a la furgo y te bajan al embarcadero. Una vez allí, te explican cómo navegar, cómo entrar y salir del kayak, etc. Esto lo hacen porque no hay horario (hay una hora máxima de entrega, pero hasta ese momento, puedes parar a refrescarte y darte un baño las veces que queiras).
 
Me daba un poco de miedo, primero por la distancia (es lo máximo que he hecho con kayak, y la fuerza que tengo en los brazos no es precisamente destacable), y segundo por la temperatura, ya que aquí no tengo sombra... Pero al estar justo en el agua, pasé mucho menos calor.
 
Si desde arriba el paisaje ha molado, desde abajo es... no tengo palabras. Las escaleras impresionan igual que desde arriba.
 

La zona del congost, con esas paredes tan altas, sintiéndote tan pequeñito ahí dentro.
 

Entre que mi velocidad no era extrema, y que me dediqué a hacer mil fotos, no me dio demasiado tiempo a parar, pero da igual, porque estoy disfrutando como una enana...
 

 Al final, el agua que compré en el albergue volvió CASI intacta. 

Sufrí muchísimo en la ruta, por el vértigo y por el calor... Pero repetiría sin dudar. Y, por favor, contactad con Kayaking Montrebei, porque son geniales, y la experiencia merece la pena 100%.

19 de agosto de 2020

Hayedo de Salenques

Población: Montanuy
Distancia: 6km (aprox)
Desnivel: 200m
Tiempo: 1h30'
 
Después del Lac d'Oô, me dirijo camino a mi destino, y paro aquí que me pilla de paso, a dar un paseo por el hayedo de Salenques. La idea es llegar hasta la cascada, pero la vida se interpone en mi camino. Os cuento:
 
Llego, aparco, me pongo mis botitas, y voy al final del parking, donde hay un cartel indicando el camino.
 

Nada más empezar, pasaremos por debajo de la carretera, para coger el camino, que sube atravesando el hayedo, dejando el río a la derecha.
 

 Básicamente, sin mucha pérdida, el camino se sigue por este lado hasta llegar al puente.

Una vez cruzado, en teoría, y según el track que os he puesto, seguiríamos remontando el río pero desde la otra orilla, hasta llegar a la cascada. Pero como es un poco tarde, no me fío de las horas de luz, y no sé bien si el camino es fácil o difícil, "me cago" y decido emprender la vuelta, no sin antes molestar a la fauna.

No, en realidad no molesto, solo les hago fotos, pero me pongo en su lugar, y a mi me molestaría que me hicieran fotos seres que no conozco...

Total, que el camino también es facilito de seguir, y hay un claro en que quiero asomarme a ver las vistas.

 Para divisar esto, he tenido que desvarme un poco del camino, por una zona, voy a decir húmeda. El caso es que la ida ha sido controlada, pero cuando estaba intentando volver, empecé a ver abejas por todas partes... Y con los nervios y las prisas (me dan mucho miedo, que cuando pican duele mucho), pues...

Pasó lo que pasó. Metí la pezuña, hasta el fondo. 

Bueno, incómoda, pero contenta porque al menos hay una aventura que contaros, para que os riais de mi un poquito, sigo camino. 

Así como a la ida teníamos el río al lado, aquí lo tenemos al lado, pero como vamos un poco más altos, casi no se ve, pero el camino es claro, y sigue siendo precioso.


Veo por fin el embalse, el destino... Pero lo veo muy cerca y a la vez muy abajo.

Lo cierto es que la bajada final es empinada, y nos deja de morros en la carretera, así que habrá que ir con cuidado unos metros, para llegar al coche de nuevo.

Como veis, aunque probablemente sí me hubiera dado tiempo, tampoco iba TAN sobrada, ya que al estar en medio del bosque, no tenía demasiada luz.

Bueno, os dejo que tengo que descansar, porque el día duro toca mañana. ¡Qué ganas!




 
 
 
 
 
 
 



20 de febrero de 2020

Pozas de San Martin y Cascada del Confesionario

Población: Sieste
Distancia: 8km
Desnivel: 300m
Tiempo: 2h45'
 
Bueno, bueno, bueno. Spoiler: Disaster.
 
Empecemos: La ruta la esperaba la más cálida de todas. Es la única en la que he visto hielo. Así que empezamos mal en cuanto a vestimenta.
 
No tenía conexión, no me funcionaba el GPS, la señalización brillaba por su ausencia... Horror, horror.
 
Ahora, el sitio muy bonito... Os cuento:
 
Unos 4 kilómetros más adelante de Sieste, por una carretera súúper estrecha, encontraremos un parking pequeñito para dejar el coche. Parece que hace fresco, a la sombra.

Hay algún desvío al inicio, donde aún hay señalización, pero es básicamente buscar el agua, ya que vamos a por unas pozas (que, por cierto, en verano deben estar genial para un bañito)

Justo en las pozas de San Martín da un poco el sol, y no se está nada nada mal.

Dejando el agua a nuestra derecha, podemos seguir un camino donde hay un cartel que nos indica por dónde ir (atesoradlo, será casi el único).

Según vamos ganando altura, vemos otras pozas. La verdad que son chulísimas, y si no fuera por el frío que hace, daría ganas de bañarse.

El resto de desvíos los hago casi a cara o cruz, porque ya os digo que ni señal ni GPS. Pero bueno, usando un poco la lógica, se puede ir haciendo... Pero no iba yo segura.

Hay un cartñe (este sí, el último) que indica "confesionario por senda" o "confesionario por cauce". Decidí que iba a ir por senda, y que depende de cómo lo viera, haría la vuelta por cauce, si no tenía que mojarme demasiado.

 Por la senda vamos ganando altura, así que cuando llegamos al mirador de la Predicadera, es más que recomendable asomarse a ver el cañón.

Os diré que no debo ser la única que se pierde, porque a veces había señalización para rutas de BTT donde alguien, muy amablemente, había escrito con edding "confesionario". No valió para siempre, pero en más de un desvío ha ayudado.

Finalmente, después de habernos separado del río, volvemos a llegar, y hay que cruzarlo (pero no hace falta mojarse los pies, porque hay poco caudal).

Yo creí que ya estaba, pero ¡NO!, hay que andar todavía un tramo más hasta VOLVER a cruzarnos con agua, esta sí es la que estábamos buscando.

Aquí sí, creí que estaba justo encima de la cascada, y en cuanto pude, tras volver a cruzar, busqué la forma de bajar... Pero no, ahí no estaba la que yo buscaba. Volví a subir, y continué el camino hacia abajo, buscando el cauce (porque había decidido arriesgarme), y ahí ya sí llegué a la cascada.

Además de confesionario, se llama "el coño del mundo". Ya os dije que soy de mente simple... Dejo prueba gráfica:

 
Para llegar ahí, quieras o no quieras tienes que pisar cauce. Hay poca agua, pero sigue pillando todo en sombra, por lo que me cuesta horrores llegar sin resbalarme.
 
Me planteé volver por el cauce, como en el track que os he facilitado, pero... Si quiero volver viva, mejor que no. Así que pasito a pasito me vuelvo a tierra firme, y con mucho cabreo, desando los 4km, refunfuñando todo el tiempo, y pisando muy fuerte para que todos (los animales que me encuentre por el camino, porque soy la única tonta que se ha metido a esta ruta hoy) sepan que estoy cabreada.
 
Os habréis dado cuenta de que menciono muchas cosas sin foto... Es porque estaba cabreada.
 
He vuelto al coche, y me he cocinado un Yatecomo (nutritivo a tope). Comer me ha quitado UN POCO el cabreo... Está bien acabar mal las vacaciones, porque no da tanta pena volver a casa...
 
Dicho esto, y a pesar de mi cabreo: si os estudiáis la ruta antes de ir, y si pilláis verano (o calor) para que no haya hielo y podáis aprovechar el cauce, para ir o para volver, la cascada es bonita, y las pozas muy bonitas... Con ciertas precauciones podría hasta repetir.

Monasterio de Iratxe - Montejurra

Población: Ayegui Distancia: 11km Desnivel: 570m Tiempo: 3h45' Track:  https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/monasterio-de-iratxe-mont...