23 de junio de 2015

Sherwood Forest


De visita por Inglaterra, paso a visitar a mi gran amor: Robin Hood.

Desde Nottingham hay un autobús que lleva directo al bosque de Sherwood: El Sherwood Arrow.

Madrugo para coger el autobús, y bajo allí como media hora antes de que abra el centro de interpretación.

En total hay tres rutas, señalizadas perfectamente. La más "famosa" es la azul, a donde me dirijo para aprovechar el tiempo, ya que también es la más corta.


Por ella se llega al Major Oak, un enorme roble, que dicen que era la guarida de toda la banda de ladrones liderada por Robin. A pesar de su tamaño, no creo que ahí dentro quepa tanta gente... pero sí es cierto que es un ejemplar majestuoso.



 Es un pequeño recorrido circular, que termina en el centro de interpretación. Allí me metí a ver un audiovisual muy interesante sobre la zona, entré en un museo donde explican la historia (o leyenda) de Robin Hood, y pasé, cómo no, por la tienda de regalos. También hay mesas para comer al aire libre, cafetería, ... Todos los servicios.


Después me vuelvo a los senderos. Los otros dos senderos son exactamente iguales, solo que uno acorta por "mitad", y el otro da la vuelta completa... Yo hice el largo, y en el punto donde se unían, hice ida y vuelta del corto. Así, oficialmente, he recorrido los tres senderos señalizados.

Por todas partes el sendero está señalizado, y cada cierto tiempo hay comederos para ardillas o pájaros.

Lo cierto es que dificultad, cero, pero el verde del bosque tiene algo especial, y... quizá es porque adoro la leyenda de Robin Hood, pero esperaba ver pasar arqueros por mi lado.







5 de junio de 2015

Gorge Kakouetta

Población: Sainte Engrâce
Distancia: 4km i/v
Desnivel: 170m
Tiempo: 1h30'
Track (No es nuestro): http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=867605


Después de atravesar la pasarela de Holtzarte, y de visitar la Grotte de La Verna, nos acercamos a Sainte Engrâce. Cerca de allí encontraremos un gran aparcamiento, puesto que la gorge de Kakouetta es ultra turística (y hay que pagar por entrar, por cierto).

Dejamos el coche, y nos ponemos en marcha.

Al principio, después de la caseta donde se paga, vemos un gran lago (donde está prohibido bañarse, por si os dan ganas...)


Por la zona hay una caseta donde podemos coger cascos (por si hubiese desprendimientos, o para la cueva del final). Nosotros nos arriesgamos a no cogerlos, y subimos una pequeña cuesta. Luego hay una zona llana, al lado del río.



Al final de ese camino, no se ve pero existe, un túnel. Tras pasar ese pequeño túnel, tenemos... Bueno, vale más una imagen.


A mitad de camino, hay un gran salto de agua.


Estar ahí debajo, sin poder cambiarme de ropa después, me supuso un catarrazo impresionante, pero.. mereció la pena.

Seguimos caminando dirección al final de la garganta, que tiene una pequeña cueva (la foto no es de gran calidad... pero es lo que hay, pa' verla mejor, caminan ustedes :-P )


Como curiosidad, si de repente empieza a llover, y resulta que sube el nivel del río de modo que resulte peligroso, sonará una sirena por toda la garganta para que la gente salga. También tiene hora de cierre (hay una puerta justo en el túnel), y nosotros no íbamos lo que se dice sobrados.. Pero Héctor, que me lleva por el mal camino, me tuvo investigando por algunos sitios, para conseguir las mejores tomas (para él, claro, que con mi móvil sale todo igual de chungo), cosa que también mereció la pena.

Por otro lado, hay teléfonos a lo largo de todo el recorrido, por si ocurriera algo, así que, si nos quedábamos encerrados, tampoco teníamos por qué morir allí...

Os dejo con la mejor toma del día, para mi gusto. Agradecimientos al fotógrafo de ésta última (y en éste caso, conductor, Héctor)






Gorge de Holtzarte

Población: Larrau
Distancia: 4km i/v
Desnivel: 232m
Tiempo: 1h30'
Track (No es nuestro): http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=5306619

BONJOUR! Salimos directos a Francia.

Con el coche, pasamos el pueblo de Larau y nos dirigimos a una central eléctrica, a unos 2km. Allí se deja el coche y vemos el cartel que nos indica el inicio de la ruta.


Comenzamos a subir, sin pérdida posible, paralelos al río. A veces la pendiente es bastante pronunciada, pero por suerte hay sombra, porque menudo calor...




Aunque hay tramos en que nos quitan las "sombrillas"... Y no hemos dejado de subir aun. Ese tramo es duro (cuando uno va en pleno verano)...


... pero nos vamos acercando y vemos ambas gargantas, y el punto de unión entre los ríos Olhado y Olhadibia. También vemos el puente colgante, la pasarela.


Se construyó en 1920, con motivo de la explotación maderera del bosque. En sus 50m de longitud, salva una caída de unos 150m. Al pasar por ella, se mueve un poco. Al principio impresiona, luego da tentación de saltar encima (cosa que hice, y Héctor me riñó un poco...)


Pasamos por el simple placer de pasar, porque la vuelta la realizamos por el mismo camino. Aprovechamos para hacer fotos a las mariposas francesas, que son mucho más amables que las españolas y se dejan hasta tocar...



Os dejo también una foto hecha por Héctor, que le podéis contar los pelillos a la mariposa.


Hay rutas que dan opción a hacerla circular, pero añade km, y ya que nos hemos pegado la paliza de coche, queremos aprovechar para ver también la Grotte de La Verna, y la Gorge de Kakouetta.

De la cueva no hay fotos, por eso os dejo el enlace. Es la mayor cueva turística del mundo, te ponen maniquíes de tamaño medio en diferentes puntos, para que tengas referencia. Impresiona, sí, aunque a mi personalmente me pareció que haciéndolo de otra manera (hay otras opciones de visita disponibles, no solo la corta y barata que elegimos nosotros), puede impresionar más. El guía de español, poquito, pero lo intenta con mucho ánimo, y es súper amable. 

22 de marzo de 2015

Garganta de los Infiernos

Población: Cabezuela del Valle - Jerte
Distancia: 6km (i/v)
Desnivel: 438m
Tiempo: 2h30'
Track (No es nuestro): http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=7701388

Marché de vacaciones a Cáceres, porque quise conocer el valle del Jerte en flor. Por desgracia, soy una adelantada a mi tiempo, y no había demasiadas flores... Aún así, y a pesar del mal tiempo y la lluvia que acompañaban, no me amilano.


Entre los dos pueblos que he mencionado antes, hay un desvío que lleva al centro de interpretación del Valle del Jerte, con su área recreativa.

Comenzamos la ruta en un cartel gigante que indica, una ruta circular, y la distancia que hay hasta los pilones.


Como una es humana, y no sólo camina, si no que también sale de fiesta, a reconocer el ambiente cacereño, pues salí tarde a pasear por el Jerte, y decidí hacer solamente el camino a los Pilones y vuelta.

El camino está muy bien señalizado, y gracias al maravilloso clima primaveral (no paró de llover), resbaladizo en más de un punto.



No había muchos cerezos florecidos, pero alguno pillé.


Caminaremos un tramo por una pista, que viene de otro lugar, y en seguida volveremos a desviarnos hacia los pilones. Una vez llegas, hay un puente que podemos cruzar para remontar el arroyo por la margen contraria, y ver las curiosas formas que ha ido erosionando el agua en la roca.





Después de aguantar litros de lluvia mientras disfrutamos el entorno, sacando pocas fotos para lo que en verdad merece, volveremos por el mismo camino.



Espero volver otro año, y conseguir ver los cerezos en flor. O, quizá, durante la caída de los pétalos. So romantic!





7 de febrero de 2015

Raquetada Nocturna

Población: Béjar


El resto de datos, lo preguntáis en http://turismoactiva.com/, que es la empresa con la que contacté para vivir ésta experiencia.

Nunca antes había usado raquetas, no sabía bien lo que me esperaba, pensé que sería MUCHO más difícil.

Como extra en la experiencia, decir que la ruta se hizo de noche (bueno, para no mentir, empezó cuando aún quedaba un rato de sol... sólo que no lo vimos). Concretamente, una noche de sábado cercana a la luna llena (que cayó entre semana). Se podía escoger sólo la ruta, o bien añadir una media pensión, en el albergue de Vallejera, en Vallejera de Ríofrio.

Nosotros, cogimos la media pensión. Llegamos a la hora de la comida, saludamos a Jorge, que ya estaba allí para saludar a todo el mundo, nos acomodamos, y fuimos a comer por el pueblo. Nos encontramos con el resto del grupo por la tarde y subimos a la estación de esquí de La Covatilla, para dejar los coches y calzarnos las raquetas, tras una breve explicación de cómo calzarlas, y cómo andar con ellas.


Como dije, en teoría hacía sol, aunque nosotros no lo vimos.


Como se puede ver, al principio el tiempo no acompaña NADA. Mucho frío, a mi me dolían los dedos, tanto los de las manos como los de los pies, por mucho que intentase moverlos todo el tiempo.

A las pruebas me remito, no son mis mejores retratos, pero ved cómo quedaba mi pelo (y mis pestañas) con la ventisca:


En un punto (a mi parecer, en el momento exacto), sobrepasamos las nubes. Justo cuando el sol se ponía. Ahí abajo se debería ver Béjar, claro que con el móvil no hubiera salido nada decente.


Continuamos subiendo, y se va poniendo el sol. Van apareciendo estrellas.


 Una vez arriba ya es noche cerrada. No vimos la luna, que salió mucho más tarde, pero eso solo fue otro extra positivo, porque gracias a que no había ninguna luz, vimos el cielo más estrellado que haya visto en mi vida.

En ese punto, nos dan un chocolatito caliente, que se agradece enormemente, y un mini croissant, para acompañar. Pobres guías, cargados con todo ese peso... ¡qué bueno me supo! Y eso que a mi el chocolate no me gusta, pero a esas alturas y temperaturas... ¡UF!


La bajada se hace por una pista de esquí, seguimos viendo un millón de estrellas (licencia poética, no me paré a contarlas). Íbamos con cuidado, porque se veía más bien poco (obviamente) pero nos negábamos a encender los frontales. Era muy divertido, oías "fzzz" y la cabeza de quien iba delante tuyo, caía unos metros: Resbalón, ahí hay que tener cuidado... pero no siempre bastaba con el cuidado, y a veces era uno mismo quien hacía "fzzz". Creo que no me he reído tanto en mi vida.

Una vez de vuelta, la cena que se incluye, se da en un restaurante de Béjar, donde tripití (que viene a significar, comer tres veces el mismo plato... es decir, comer el plato, repetir una vez, repetir otra) la sopa castellana. Siempre tripito sopa, pero en éste caso, era necesario para sobrevivir... ¡Aún no me había sacado el frío del cuerpo! ¡BRRR!


Como dato extra, ésta ruta me dejo el pecho MUY dolorido, me costaba respirar al subir, no conseguía respirar sin toser al bajar, ni durante la noche... Esa sensación fue horrible, la de mis dedos doliendo de frío, también. Y aún así, es una de las mejores experiencias que he vivido.

Especial mención y gracias a Jorge, de Turismo Activa, que se nota que hace algo con lo que disfruta, y transmite esa pasión a sus clientes, y al personal del albergue de Vallejera, que en todo momentó nos trataron genial.

Monasterio de Iratxe - Montejurra

Población: Ayegui Distancia: 11km Desnivel: 570m Tiempo: 3h45' Track:  https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/monasterio-de-iratxe-mont...