19 de febrero de 2014

El Salto de Sallent de Gállego



Población: Sallent de Gállego
Distancia: 3.5km
Desnivel: 107m
Tiempo:  1h15’

De vacaciones en Sandiniés, decidimos visitar el que se considera uno de los pueblos más bonitos de España, siempre entra en el top 10. La verdad que es un pueblo de cuento, pero más por el entorno que por el pueblo en sí.

Aprovechando que estamos allí, intentamos una ruta (algo fácil, sin desnivel, que hay nieve, y no tenemos nada de equipo), y nos llegamos al Salto.

El camino sale del polideportivo del pueblo, siguiendo el río.


En un momento dado nos desvía. Está muy bien indicado.


No hay más complicación que la propia del terreno… ¡pero el terreno se las trae!

- Nieve/hielo

- Un riachuelo

- Más nieve


El último tramo, de bajada, por camino estrecho, con una caída importante a la izquierda, y hielo, se hizo un tanto peliagudo. A la vuelta venían unos (locos) con raquetas.  Yo creo que siendo hielo, las raquetas son casi peor que ir “a pelo”. En éste tramo no hay foto porque no solté los árboles en ningún momento (no iba a caer sola….).

Por fin llegamos al mirador del salto.


Pero, no vamos a conformarnos con esto, y a pesar del hielo, con mucho cuidadito, nos llegamos hasta el mismo pie del salto, donde nos espera un arco iris… Pero no vimos al leprechaun ni su olla de oro… ¡Qué decepción! Nos tendrá que valer con las vistas.


Después nos queda volver por el mismo camino. Luego a comer rápido, y aprovechar el día del esquiador para subir a Panticosa, ¡que nos pilla al ladito!


11 de febrero de 2014

¡UNIFORMES!

Ante todo, ésta entrada no es para hablar de rutas...

Entre trabajos, estudios y demás, mis supernenas están un poco liadas, y no hemos podido ir de ruta juntas... Pero aún así quedamos para desayunar (que es parte importantísima del día), y ponernos al día. Claro, ésto no lo contamos en el blog porque aquí somos senderistas, no tragaldabas...

El caso es que después de un tiempo sin vernos, Vero nos ha reunido de nuevo, porque quería darnos un sorpresón. A pesar de todos los exámenes que ha tenido últimamente, no nos olvida, y nos ha traído... No puedo decir que nos ha traído "un regalo" porque en realidad es EL REGALO.

Aquí dejo la prueba:



¡¡Las supernenas ya tienen uniforme!! ¡Que tiemble el monte, que en nada ya nos lo comemos!

Muchas gracias, Vero... ¡¡¡WE ❤ YOU!!!

3 de enero de 2014

Pasarelas del Vero



Población: Alquézar  
Distancia: 4km          
Desnivel: 200m
Tiempo: 1h20’

Utilizando Huesca (capital) como campo base para hacer turismo y empezar bien el año, nos dirigimos a pasar el día a Alquézar, un pueblito precioso de la sierra de Guara. 



Ya que estamos allí, y aprovechando que no llueve, nos decidimos por una ruta facilita y MUY bonita. Obviamente, y como todas, tendrá más encanto en otra época del año, cuando todo esté vede, y se agradezca tener tanta agua cerca para mojar los pies, pero aún así, merece la pena.
 
La ruta sale de detrás de la Iglesia, en frente del ayuntamiento… si no conocéis el pueblo, vais a la oficina de turismo (que en nuestro caso estaba cerrada por una visita guiada y tuvimos que ir a una casa museo, donde también atienden), para que os expliquen dónde está... porque sinceramente ahora no sería capaz de hacerlo si no estoy allí.

Se empieza a andar bajando, por unas pasarelas que hay, todo muy bien preparado, para ir con niños y todo, aunque puede que se cansen en la subida. La bajada es empinada, y la madera está húmeda, pero para eso han colocado una especie de rejilla por encima, y así no te resbalas… ¡Qué listillos!




Una vez se termina de bajar, cruzando el río en alguna ocasión, se llega a una explanada, donde un cartel indica que se puede volver a Alquézar por la izquierda, pero nosotros debemos seguir por la derecha para ver realmente el cañón del río Vero, que es a lo que hemos venido.
 
El camino sube por una pasarela que nos lleva a media altura de la pared de roca. A nuestros pies el río. Impresiona un poco, pero en cuanto das dos pasos ya no hay problema.

 
En los dos sitios donde te “deja” la pasarela, puedes bajar a tocar agua fresca. Sólo recomendamos el baño en el primero (no vi nada que lo prohibiera, y al menos ahí no hay casi corriente).



Pero el segundo deja buenas vistas de la cascada, y supongo que si vas a la hora correcta el día correcto, será un buen sitio para almorzar.

Por allí hay otro par de sitios donde Dora y compañía pasamos a explorar. Pasaba por allí una parejita: el chico nos miró con carita de pena y miró a su novia, que le dijo “yo no bajo ahí”… Pobrecito… y yo azuzando a todo el mundo pa' hacer locuras... Las comparaciones son odiosas. Eso sí, su equipo era de marca, eh, ¡Que no falte de na!


 En fin, que seguimos andando, pasamos por un pequeño túnel (resbala un poco… supongo que porque es enero y habrá llovido hace poco).


 Y pasamos a la última pasarela, la más ancha de todas (ironía…)

 

Llegamos al fin al último tramo en el que tenemos contacto con el río... desde aquí sólo queda subir todo lo bajado, y entrar al pueblo, en manga corta, porque hace un calor que no es normal…


 ¡Buena ruta a todos!

P.D.- Comimos en un restaurante de allí, tardaron 20 minutos sólo en venir a tomarnos nota (ni cuento lo que tardaron en traer la comida), y de muy mala manera. Por lo demás, en la oficina de turismo, la panadería, etc, todos fueron muy amables.

21 de diciembre de 2013

Desfiladero del río Purón



Población: Herrán
Distancia: 9km          
Desnivel: 240m
Tiempo: 3h i/v

Sin mucho estrés, cogemos carretera hacia Herrán. Es muy divertida, la carretera, estrecha, con curvas, paredes de piedra que parecen al borde del derrumbe (esto seguramente no sea así, pero impresiona)…

Total que llegamos a Herrán, aparcamos el coche en el parking que hay a la entrada, y empezamos a prepararnos para andar… ¡Un momento! ¿Y mi abrigo? ¡NOOO! ¡¡Está en casa!! Bueno, menos mal que voy como una cebolla y tengo 3 capas de ropa (camiseta corta, polar, sudadera), y, bueno, tampoco es que haga FRÍO… ¿no?

En fin, sin abrigo, a lo valiente, atravesamos el pueblo. Nada más salir, ya vemos el cartel para saber hacia dónde tenemos que ir.


 Tendremos que atravesar una puerta.


Caben coches, claro que caben coches, es zona de cazadores (a la vuelta vi cosas que hubiera preferido no ver…), pero a la ida sólo vi algún perrete simpático.

 Vamos andando rodeados de roca y agua (sólo por el río, no llovía... Aún...)


Sí que hay un momento que las marcas que seguíamos nos indican tomar un desvío a la derecha, pero nosotros debemos seguir al lado del río.

  
Al poco cambiamos de Parque Natural (sí, hay un cartel que indica que sales de los Obarenes, y luego otro que dice que entras en el de Valderejo...) y volvemos a tener señalización.


Vamos por un camino que no tiene pérdida (lo que sí tiene es una caída sobre la que no puedo hacer comentarios porque es horario infantil). Escuchamos el río pero nos cuesta verlo.


 El camino nos lleva al lado del río, y está muy bien adaptado con puentes (que nosotros en cuanto tenemos oportunidad vamos a ver qué hay debajo del puente… ¡como si fuera un misterio! Pero las fotos quedan genial…), e incluso, en un tramo, tenemos hasta escalones.


 Hay un par de sitios que invitan al baño, o lo harían de no estar en diciembre y con aires de tormenta. Para llegar a uno de ellos tenemos un desvío a la derecha con unos escalones que casi mejor se bajarían rapelando (es una licencia poética, no es tan exagerado, pero son empinadetes…).

Una vez termina el bosque, tenemos un prado gigante, que nos aburrimos de andar (sí, es que lo más divertido a hacer en ese prado era esquivar las “minas” que nos habían dejado nuestras amigas las vacas), pero que hay que atravesar, porque al otro lado tenemos el bonito pueblo (abandonado, que quizá por eso tiene aún más encanto) de Ribera.


 Bajamos del pueblo y nos escondemos en una casetilla que hay en el merendero, para comer algo y tomarnos el caldito. Con tanto viento, eso de estar parada sin abrigo no parecía buena idea… Y de hecho no lo fue. Volvimos muertos de frío, yo embutida en toda la ropa que tenía (guantes, gorro, braga…) y con el chubasquero Disney que mi acompañante traía (sí el mismo tímido de la sierra de Lokiz, algún día tendré que descubrir quién es… pero, ¿a que mola el misterio? J ). No hay fotos de la vuelta, porque teníamos demasiadas ganas de llegar al pueblo, al bar, a por algo calentito (que al final resultó ser una coca cola con hielos o.O )…

La ruta, muy bonita, aunque para repetirla en verano, con bañador (a ver luego quién es el valiente que se mete ahí… con el frío que tiene que hacer.)

Como despedida, las fotos del embalse de Sobrón, que pilla de camino por esa carretera tan divertida, pero que merece muchísimo la pena.



Monasterio de Iratxe - Montejurra

Población: Ayegui Distancia: 11km Desnivel: 570m Tiempo: 3h45' Track:  https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/monasterio-de-iratxe-mont...