3 de enero de 2017

Complejo Lagunar de Laguardia

Población: Laguardia
Distancia: 10km
Desnivel: 102m.
Tiempo: 2h30... de auténtico PASEO.
Web: La saqué de un folleto perdido en la inmensidad de folletos... Y no consigo encontrar la versión PDF. Así que... 😊


Empezamos el año con fuerza... Las supernenas que no querían quedar. Una que si hacía mucho frío... La otra que si estaba mala, y trabajaba... Y con mis malas artes, terminé por engañarlas. Creo que fue por pena, porque les dije "Bueeeeeno, pues iré sooolaaaa". Chantaje emocional...

Total, que a 3 de enero, las recojo y marchamos a Laguardia a pasear. Y digo pasear porque es un paseo.

Como vamos desde Logroño, aparcaremos ANTES de llegar al pueblo de Laguardia, en el aparcamiento de una urbanización. Hay un cartel azul que indica "Complejo Lagunar de Laguardia", así que tiene poca pérdida.

Lo primero que hay que hacer es ignorar ese primer cartel (¿¿Qué haces locaaa?? Si es que vivo al límite...). Cruzamos la carretera, en dirección a un par de bodegas. El camino no deja de ser una pista, en muy buen estado, y bastante transitado por coches... Pero a pesar de esa molestia, es bien bonito.

Vemos (de lejos) la laguna de Carralogroño.


En realidad, nunca hay pérdida, porque hay señalización, y cartelones azules gigantes que indican "Laguna de (insertar nombre de la laguna)".

Seguimos paseando, haciendo nuestras fotos artísticas (esas se suben a Instagram, que el blog es para demostrar mi arte en literatura, no en fotografía...).

Más adelante, veremos la siguiente laguna, Carravalseca. Tenía agua, sí, el chiste iba a quedar fatal...


Más adelante, hay una zona un tanto peligrosa... Un cartel nos advierte de un perro peligroso. Las imágenes publicadas a continuación pueden herir sensibilidades.


Bueno, espero que mis chascarrillos irónicos no ofendan a los Dioses ésta vez... Ejem... Hablando de lo cual, tuvimos buen "cachondeo" con eso, por el buen día que nos hizo. Parece que ya perdonaron a Roxy por su ofensa. Año nuevo, ofensas nuevas...

En fin, continuemos la excursión. Por aquí más o menos ya iniciamos la vuelta... Y vamos a ver las lagunas desde el otro lado. En medio de una y otra, se encuentra la laguna de Musco. Y por fin podemos ver la laguna Carralogroño más de cerca... Y grandes vistas de Laguardia y la sierra Cantabria.


Seguimos por la misma pista, y tendremos que volver a cruzar la carretera. A partir de ahí, hay un tramo que no vemos agua... Pero tira vientecito y nuestra supernena enferma se tiene que abrigar.


De repente, hay un desvío por una cuesta que asusta (tranquilos, es hacia abajo).


Y en el momento que llegamos abajo, después de jugarnos la vida... ¡Resulta que hay unas gradas! y unas grandes vistas del pueblo, con la la Balsa del Prao de la Paul. 


Aprovechamos a comer aquí al solecito, y enlazamos con el camino que rodea la balsa de la Paul. Y es que todo lo que hemos hecho hasta ahora, aun estando señalizado, es un extra. Lo más habitual, es dar solamente la vuelta a ésta. Para los de Logroño, sería el equivalente a la vuelta a la Grajera. 


Nos fijamos en que aún quedan MUCHAS uvas. Pero en todos los racimos hay alguna pocha, así que ni la supernena superviviente (Roxy) se atrevió a comer una.


Por el camino que rodea ésta balsa, hay un mirador para ver las aves de la zona. Concretamente desde ahí, no vimos nada. Pero siguiendo el camino, pudimos ver un cormorán secándose las alas.



Terminando la vuelta vemos la bodega Campillo, y eso nos indica ya que se acaba nuestro paseo. ¡OOOH!. Dije que empezábamos fuertes el año... Voy a confesaros algo: Aunque éste post se publica el 3 de enero (siendo fiel a la fecha en que se realizó la ruta), escribo éstas líneas (que es una frase que siempre me ha parecido como súper profunda) a 4 de febrero, y a día de hoy, no las he vuelto a convencer para salir.

Dadme ánimos, ¡a ver si lo consigo en breve!


19 de noviembre de 2016

Neveras de Sojuela

Población: Sojuela
Distancia: 14km
Desnivel: 760m
Tiempo:  5h
Web: http://www.senditur.com/es/ruta/sendero-de-las-neveras/

Hoy Paula quería algo tranquilo... Y me ofreció ésta ruta. Yo le dije "¿¿has visto el desnivel??" y ella me dijo "Venga que podemos". Bueno, casi no sobrevivimos... pero pudimos, jejeje.

Ésta ruta está muy cerca de Logroño, y es bastante impresionante. Desde Sojuela hay una pista que podemos hacer con el coche, hasta llegar al embalse. Desde ahí solo hay que seguir las indicaciones.


Hay tramos en que se junta con otros senderos de la zona, pero está muy bien indicado siempre, con postes como ese y con marcas de pintura.


Tal día como hoy, con las hojas aún doradas y el sol brillando, está precioso. También hay alguna hoja por el suelo que nos deja estampas curiosas (para mis fotos artísticas).


Hay un par de tramos en que nos metemos en bosque.


Por ésta zona suele venir mucho ciclista. Nos cruzamos con un par o tres (uno de ellos australiano, ¡es una ruta muy internacional!). Pero ésta vez nos cruzamos con un grupo de gente que bajaba, atención ¡CON MONOCICLO!. Bajaban a buen ritmo, aunque en el cruce con una pista (donde nos los encontramos), estuvieron un rato en una bajada intentando algún salto chulo. Así que tuvimos suerte y pudimos ver algo del espectáculo.


Subimos por el sitio por el que iban bajando ellos, y por el camino nos encontramos con ésta sorpresa. Nuestro guía (Pablo) iba preocupado por si nos gustaría o no la ruta. Y disfrutaba guardándose éstas sorpresitas. ¡Cómo lo entiendo! Me pasa lo mismo cuando voy yo de guía, por algún sitio que ya he pateado antes... Conste que ¡Nos encantó!


Nos queda una pequeña subida (pequeña por decir algo... que la ruta es genial, pero es algo dura, y estamos desentrenada).


Y por fin llegamos a las neveras. Se construyeron para guardar hielo. Ahora mismo están reconstruidas, y bastante bien cuidadas.


Desde ahí subimos hasta la pista, por la que se podría llegar en coche hasta aquí (para los vaguetes que no quieren andar), y decidimos comer disfrutando de las vistas.


Y de las visitas.

Y del chocolate... Y del viento, que nos deja congeladitos de frío.

Desde aquí solo nos queda bajar por el mismo camino. Cuesta menos bajar, pero aún así el terreno en algunos tramos es complicado. resbala... así que hay que bajar con mucho cuidado. Pero bajamos disfrutando de las vistas igualmente. (E intentando entrar en calor, que también costó.)


Vuelta al coche y a casa. Para mi fue un "entrenamiento" para cuando vuelva con nieve (y equipada con mis raquetas), así que agradezco al guía sherpa que nos guió, porque así quizá el día que vaya con nieve no me pierdo.... (tanto).

17 de octubre de 2016

La Besurta - Aiguallut - Coll de Toro - La Renclusa

Población: Benasque
Distancia: 14,5km
Desnivel: 600m (a ojo...)
Tiempo: 6h
Web: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1063864 (ésta es la que habíamos pensado en un principio.... Lo que al final hicimos responde más a ésto, pero del revés...)

Hoy es algo improvisado. Sabemos lo que vamos a ver... pero a la hora de volver nos desviamos para hacer un extra (esto de que nos den mapas.....)

Cogemos de nuevo la carretera de ayer, pero ésta vez sí avanzamos hasta La Besurta. Por el camino paramos, porque la estampa es preciosa. Esa nube...


El día hoy nos ha salido lluvioso.


Desde la Besurta tenemos que seguir las indicaciones hacia Aiguallut. De momento es el mismo camino que hacia La Renclusa, pero en el desvío cogemos el camino de la izquierda, para poder seguir hacia Aiguallut. Nos saluda un bichín por el camino. Por favor, si alguien sabe qué es, que nos lo diga. Un ratón NO es, comprobado.


El camino es muy fácil de seguir, y nos ofrece cosas curiosas


Subiendo un poco llegamos a un amplio pastizal, que tendremos que cruzar para llegar al Forau de Aiguallut. Si habéis buscado algo del Forau, estaréis hartos de leer lo mismo: "El Forau de Aiguallut es una sima por la que desapaerecen las aguas del glaciar del Aneto, para resurgir en la Val de Arán, en la cuenca del río Garona.". Básicamente era una sala de una cueva enorme, cuyo techo se derrumbó.


En nuestro caso no estaba excesivamente impresionante, pero supongo que con más agua debe estar chulo.

Lo bordeamos dejándolo a nuestra derecha, y nos acercamos a la cascada de Aiguallut. Ésta ya me gusta más...


Subimos por un lado de la cascada, hasta el Plan de Aiguallut. Lo atractivo del sitio (entre otras cosas), es la vista que hay del glaciar del Aneto. Cuando las nubes lo dejan ver, quiero decir...


Hay varios arroyos en el Plan, que se unen en la cascada y desaparecen en el Forau. Antes de llegar aquí habíamos visto un cartel que indicaba el camino que, desde aquí, nos llevaría a La Renculsa (a lo loco, sin mirar desniveles ni nada, lo cual luego nos pasó factura). Cruzamos el Plan, por el costado izquierdo, mientras miramos hacia el otro lado, intentando averiguar por dónde será ese otro camino. Pero seguimos camino a...


Coll de Toro.

Al fondo del plan, nos desviamos a la izquierda. Hay una pasarela, y subimos una escalera bastante empinada (pero aún estamos fuertes).


Terminadas las escaleras, aún no hemos terminado de subir, pero ya nos da un respiro. Hemos subido al valle de L'escaleta, y tenemos que caminar hacia el fondo del valle. También encontramos unas cascadas (y debe haber otro forau, que ni siquiera buscamos... Pero existe).


Desde esa cascada, a nuestra espalda, según tomamos la foto (según caminamos es un desvío a la izquierda).

Es una subida corta pero exigente... Y merece de verdad la pena.


Si bordeamos el ibon, se puede llegar a un mirador desde el que vemos ya el Pirineo Catalán. Nosotras no nos acercamos, porque... ¡Porque me matan todas mis ilusiones! En realidad, Vero es la única que está del todo sana. Yo medio mala, y Roxy mala entera... Así que vamos un poco a medio gas. Aquí comimos, y después de respirar aire puro, nos volvemos por el mismo camino hacia el plan.


Una vez abajo, hay que cruzar las pasarelas que se encuentran al fondo del Plan (eso, o os mojáis los pies, como veáis... Aunque cierto es que Vero se buscó una ruta alternativa por el otro lado, sin llegar a cruzar esa pasarela que nos subía al valle de L'Escaleta).


Ahora hay que cruzar el Plan por el otro lado. Aquí hay más agua... Barro... ¡Más divertido! Vero, que hoy no se ha traído la cámara Pro porque daban mal tiempo (que luego salió hasta el sol...). Pero le da buen uso al móvil, y le da por hacer fotos artísticas como las mías. Por cierto que las más artísticas, suelen estar en Instagram...


Al final hemos decidido hacer la vuelta por La Renclusa (ésta información faltaba, al deciros que había que cruzar el plan por el otro lado, ¿no?). Habíamos visto la distancia... No el desnivel. Y el camino es un tanto matador. La cara de Roxy en plan "en éste momento os odio con locura", puede daros una pista de cómo es el desnivel.


Llegamos al Collado de la Renclusa, tras mucho sufrir. Por allí vemos un cartel que nos indica lo que nos falta hasta e refugio. Si comparáis distancia y tiempo estimado, os podéis hacer una idea de cómo es también el camino de bajada...


Pero con todo nuestro ánimo bajamos. La verdad que yo tenía ganas de ir a La Renclusa. ¿Por qué? Pues porque mi padre me cuenta de cuando él fue al Aneto, y lo bien que se lo pasó en el refugio antes de subir. Y yo investigué y supe que es ese refugio el que se usa para subir el Aneto. Y me hacía ilusión estar donde él estuvo (lo de subir el Aneto, otro año.. Ahora estamos entrenando, solamente...)


En el refugio nos viene a saludar un gatete MUY simpático (hay más fotos de él que nuestras... Y para muestra un botón)


Vero no quiso cogerlo, pero se encargó de fotografiarnos a ambas con él. Cuando nos íbamos, nos persiguió un poco, pero en seguida vio que nos alejábamos del refugio, y la comida que consigue ahí es más importante que los mimos que le dábamos nosotras.


Así que ahí se quedó. Desde esa roca nos dijo adiós... Y muy tristemente lo dejamos allí, y bajamos... Viendo de fondo el pico de ayer, la poca nieve que tenía ya. En parte, preferimos subir con nieve, tuvo otro encanto... No nos arrepentimos para nada del orden en que hemos elegido las rutas.

Eso sí, tanto subir y bajar, a Roxy la ha dejado muertita, y a mi me está empezando a matar. La bajada se me hace larga, porque la garganta duele y empieza a molestarme el pecho (catarrazo al canto...). Así que corriendo al coche, y a casita, a poner la calefacción a tope (Roxy nos tenía en tirantes, por la casa, y eso que yo soy friolera... ¡exagerada!), y a tomarnos el caldito, que muy hábilmente llevé caldo pero no termo, así que se tuvo que quedar en el apartamento, jeje.

¡Y aquí se acaban nuestras andanzas por el Pirineo por éste año! A ver si para la próxima escapada no pasan tantos años... Y si podemos seguir entrenándonos para el Aneto entre escapada y escapada.